viernes, 3 de abril de 2015

Viernes Santo

Y es viernes santo
y me encontré comiendo carne de cerdo.
El pescado pensé era por tradición.
Como pude haber sabido era gastronomía dogmática?
Igual me pasó con un par de amigos...
un día me comentaron ser homosexuales,
pero como nunca me explicaron mis papás que eran diferentes,
entonces siempre los consideré iguales.
Incluso fuimos,
y seguimos siendo,
muy buenos amigos.
Que bueno que mis papás dejaron pasar tanto prejuicio pendejo,
y me enseñaron solo a respetar,
mis principios,
buenos o malos, al final míos.


jueves, 15 de enero de 2015

Oneguin, solo por joder

Tardes soleadas,
salidas piscicolas
pica-pica, por doquier.
Cerveza en bolsa
esto es Sivar,
don't mess with us.
En una de esas,
un chelito a quién le daba al sol
movido por unas bolsas de mas
(y la incapacidad que estas le daban
para articular correctamente),
preguntó a su amigo
con dotes de escritor,
un par de lineas
para honrar el aniversario
de su ninfa.
Su amigo,
quién estaba bolsas de mas
(aunque esté demás decirlo),
por aquello de emular a Oneguin,
y reír un poco,
escribió unos versos,
salidos de una pluma lejana.
Menos mal que la ninfa,
esta canción desconocía,
y aceptó con agrado,
las letras que Bronson ofrecía

Se acuerdan?
O también, tomaron unas bolsas de mas?
Nos vemos en febrero?






viernes, 2 de enero de 2015

Ideas extrañas

Virgilio Corneta. Militar israelí de baja. Emigró  hacia el país vasco español, con el objetivo de iniciar una vida profesional en el Frontón. Aprendió durante 17 meses en América del Sur el español, con este objetivo en mira. Se vio en serias dificultades sin embargo, al llegar a San Sebastián, y enterarse que no entendía ni media palabra de Euskera. Emigró finalmente hacia una ciudad fronteriza de los Estados Unidos con México, con la idea de criar y comercializar monstruos de gila para mercados asiáticos.
Virgilio tenía el pelo largo a los 17. Conoció, como Alex DeLarge, los placeres más grandes de la leche. Conoció además, desde muy joven, el lado más tierno de la ludopatía. Un tío, quién apenas le dirigía la palabra, y a quién probablemente muy poco le importaba su existencia, aprovecho el deceso de cada uno de sus familiares para enseñarle a jugar póker. En la vela de su tío, sin embargo, Virgilio jugó Solitario. La vida militar, más que una vocación, fue su manera de posponer su paseo por la prisión.
Al partir de España y llegar a México, conoció a una chica oriunda de Ciudad Juárez, quién se maravilló de su pequeña granja de monstruos de gila. Esto hizo a Virgilio, enamorarse de ella. Ella no se dio cuenta, y pensó que podría enamorarlo emulando una escena de un filme de Jarmusch, haciéndose pasar por una chica húngara y cantando una vieja canción de Screamin’ Jay Hawkins. Virgilio conocía el filme y le hizo gracia desenmascararla. Ella se sintió humillada, pero intento de nuevo un día que Virgilio cantaba cierta canción de “The Smiths”, ella se acercó a él y se la cantó al oído, diciéndole que le gustaba esta banda. Virgilio, también conocía este filme. El leitmotiv Oneguin, le hizo gracia a Virgilio, quién siguió el juego.
Ibis (como ella se llamaba), le comentó cierto día que mantenía correspondencias con un chico croata, quién al igual que ella, vivía frente a un mar y unas ruinas. Virgilio le propuso que se fuese con él, al norte de la frontera, pues allá sería más fácil obtener los permisos de exportación hacia mercados asiáticos, para sus monstruos de gila.  
Ibis, aceptó la propuesta, y decidió irse con Virgilio. El chico con quién mantenía correspondencia, de nombre Kolia (quién confeccionaba corbatas), al no recibir más sus cartas, decidió cambiar de lengua, y aprender italiano. Se adentró en la lectura de la Divina Comedia en su lengua original, con la única ayuda de un diccionario.  Al finalizarlo, decidió emigrar a un país donde se hablase italiano. Su opción lógica, fue Suiza.
Al llegar a Suiza, únicamente contaba con 250 francos suizos. Y 48 corbatas para vender. Gastó 130 por dos noches de hospedaje en una pequeña pensión. No vendió ni una sola corbata, pero si, intercambió dos, contra una docena de empanadas de carne a un chico argentino que conoció en un bus. El chico era metodista, y lo invito a venir a la residencia metodista. Bastaba únicamente, ser metodista. Kolia había pensado dormir en la parte de atrás de una vieja iglesia, pero cuando el chico mencionó a un profesor de Esperanto de la residencia, decidió hacerse pasar por un metodista solo por conocerlo y poder entrar en esta.
El profesor de Esperanto, de nombre Leotaldo, el día de la llegada de Kolia, se encontraba en Versoix.   

sábado, 20 de diciembre de 2014

En Ruinas


Zocia Torunia. Rejoneadora polaca residente en la ciudad de Medina de Ríoseco. Creativa y muy ingeniosa. Intento hacer un ritual un tanto curioso para obtener la vida eterna, desde una ruina romana frente al adriático, en un pueblo de Croacia. No funcionó. Sin embargo durante este viaje, descubrió tener raíces chilenas y heredó una casa de su tía abuela, en una pequeña isla, al lado de una antigua iglesia que ahora funge como hotel, cuyo propietario es un doctor alemán. Conoció, ademas, a un chico de nombre Kolia Kravata, quién confeccionaba corbatas. Kolia le mostró las correspondencias que intercambiaba con una chica mexicana, quién también vivía frente a un mar y unas ruinas. La belleza del español de estas cartas, la motivo a emigrar a España.

Kolia no podía soportar el calor.
Sus raíces no se lo permitían. En el verano no se trabaja, y es imposible usar pantalones.
La chica mexicana, con quién intercambiaba correspondencia, le dijo lo mismo: "Es imposible acostumbrarte a vivir en un tierra que conoce los inviernos, si naciste frente al mar".

Zocia iba a su casa en la pequeña isla frente a Split, de vacaciones. En ella, había un único bar, en el cual vendían cerveza y alquilaban una mesa de billar. Muchas chicas que ahí conoció, esperaban algún marinero que pudiese sacarlas de la isla. Zocia, al vivir en España, era capaz de explicarles, que no todo era tan simple, y que un hombre, no puede ser netamente considerado como la salida a un problema. Es un problema, probablemente, mas grande. Zocia, prefería los toros.

La chica mexicana, dejó de escribir cartas a Kolia, el día que conoció a un militar israelita de baja. Este militar, le prometió una vida en Estados Unidos. Tenía un proyecto de criar y comercializar monstruos de gila, para mercados asiáticos.

Kolia decidió emigrar, a un país, donde se hablase italiano. Lengua, que consiguió comprender, luego de leer "La Divina Comedia", con un diccionario en mano.    

 

lunes, 15 de septiembre de 2014

15 de Septiembre

Y un día fuimos geniales,
e incluso jóvenes.
Y hablábamos hasta tarde,
o demasiado temprano.
Queríamos cambiar el país,
y hasta el mundo;
y aunque no lo hayamos hecho,
menos mal que no cambiamos la cabeza.
Nuestro pequeño gesto egoísta de buscar una vida normal,
se tradujo en tomar una maleta,
y abandonar el caos.
Y te acuerdas de todo,
sin acordarte;
hasta que un día,
una taza de café enmielado
se te cruza con el fin de los Caifanes.
Y lo peor de todo,
es que no querías
el puto autógrafo de la Pausini,
sólo tu antología de Radio Futura.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Cuatro personajes en busca del tiempo de un autor

Este es un extracto inédito, de 4 personajes que buscan el tiempo desperdiciado y ocioso de algún escritor poco serio, y acaso modesto de sus capacidades que aun ignora.

Cans Hastorp. Estudiante de ingeniería. Le fascino el capitulo numero 10 de "Los Hermanos Karamazov". A sus 15 pensó en estudiar literatura, pero ser bueno explicando un ejercicio de física haciendo un nudo de corbata, lo alejo de esta idea. Siempre fue muy devoto del todopoderoso y santísimo... Tesla.

Leotaldo Dutchens. Profesor argentino de esperanto en un centro metodista de Ginebra. No asistió a sus exámenes orales finales de abogacía, y descubrió en el esperanto y su enseñanza, no una vocación ni mucho menos una pasión, pero si, al menos, una profesión con muchas vacantes laborales por rellenar. Padece de una enfermedad desde su nacimiento, la anosmia. Sin embargo, una vez sintió el olor de un café ecuatoriano luego de ser molido, o al menos creyó sentirlo. No le dijo a nadie.

Virgilio Corneta. Militar israelí de baja. Emigró  hacia el país vasco español, con el objetivo de iniciar una vida profesional en el Frontón. Aprendió durante 17 meses en América del Sur el español, con este objetivo en mira. Se vio en serias dificultades sin embargo, al llegar a San Sebastián, y enterarse que no entendía ni media palabra de Euskera. Emigró finalmente hacia una ciudad fronteriza de los Estados Unidos con México, con la idea de criar y comercializar monstruos de gila para mercados asiáticos.

Zocia Torunia. Rejoneadora polaca residente en la ciudad de Medina de Rioseco. Creativa y muy ingeniosa. Intento hacer un ritual un tanto curioso para obtener la vida eterna, desde una ruina romana frente al adriático, en un pueblo de Croacia. No funcionó. Sin embargo durante este viaje, descubrió tener raíces chilenas y heredó una casa de su tía abuela, en una pequeña isla, al lado de una antigua iglesia que ahora funge como hotel, cuyo propietario es un doctor alemán. Conoció, ademas, a un chico de nombre Kolia Kravata, quién confeccionaba corbatas. Kolia le mostró las correspondencias que intercambiaba con una chica mexicana, quién también vivía frente a un mar y unas ruinas. La belleza del español de estas cartas, la motivo a emigrar a España.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Fortitudine Vincimus

Hace tiempo les hablé de la nostalgia, y de como hay botones que la activan.
Este finde otro botón la activo, un olor a pólvora en la plaza de Quinconces, Bordeaux. Si, ese olor a pólvora que reacia los 24 y 31 de diciembre por Sivar.
La vida lejos del hogar nunca es fácil, pero uno se acostumbra  a sobrellevarla. Lo que es difícil a veces, es que aunque suene utópico, por alguna razón, siempre creí que iba a poder cambiar Sivar.
Y lo dejé, renuncié a ello, caí en mi pequeña (o gran) tentación egoísta, de emigrar y tener una familia lejos del caos que me vio crecer.
Repudio muchas cosas de esas que están matando al pulgarcito (de adaptación de Lovecraft): como las clases dominantes, sus élites de poder político y económico; y quizá la peor de todas, la indiferencia y la costumbre de vivir de mis compatriotas, en lo que esta pasando.
Ya no creo tener la solvencia para criticar lo que allá pasa, pues tomé la decisión de irme.
Es duro aceptarlo, pero lo he hecho ya. Sin embargo, lo que era mas difícil de aceptar, era esa idea subconsciente que siempre tuve: de que en esta vida tengo una misión. Una misión que dista y es complementaria, de aquella que también tengo de formar una familia.
Hace un par de semanas, en la tierra de Joyce, viendo un par de sacos de café de hace un par de cosechas (ese tipo de lógicas pendejitas que se casan bien con mercados que un año están a 300 cents y el otro a 100), volví a encontrar el sentido a lo que me decían mis profesores: un profesional es una persona que pone sus conocimientos al servicio de la sociedad. Volví a tener claro que tengo una misión.
En esta vida seguro ya no seré presidente de un país tropical (esa tarea se la dejaré a alguno de mis hijos... y quizá el país no sea muy tropical), pero al menos sé, que no me faltara cuchara para darle guerra a los banqueros del café.
No se me ocurre ninguna de esas frases pendejas que le atribuyen al Che para terminar este escrito, pero el creerme un Tesla del café, me dibuja una sonrisa de oreja a oreja... y le da un toque revolucionario un par de peldaños mas intelectual al mismo.

lunes, 8 de julio de 2013

Leviatán, Behemoth y Ziz

"Después de tanto escribir
Después de tanto soñar
Después de tanto ser rebelde
Sin tener que atacar, que quieres encontrar?"
Paco Huidobro

Y ya son 3, y hasta se me había pasado la fecha.
Ahora hasta siento ya pesado el verano, yo, que soy latino.
Y cada día es mas lejano aquel tres de Julio que dejé Sivar.
Hasta la vida de estudiante dejé ya.
Incluso el libro de Vargas Vila dejé, aquel que se vino conmigo de Sivar. Si ,lo dejé. En una librería de un pueblito colindante con Gales. Eso si, le dejé mi dirección marcada, por si algún día lo encuentra alguien y le gusta, pues me lo deje saber.
 Llegué al extremo, de dejar mi poca seriedad de viajero. Esa que un día me tenia preguntando en un centro metodista en Ginebra, si tenían posada para un fiel creyente. Y que me hizo presentar a Stephen y Leopold, en un trayecto a pie entre Ginebra y Versoix.  Que los hubiese unido en mi vida?... Leitmotiv: anosmia.
Y la vida de soltero también la dejé. Muchos versos de Sabina dejaron de ser míos. El lobo de mar se anclo en la ciudad. En una ciudad, que ahora, es puerto menor.

Muchas otras cosas, sin embargo, no las dejé.
Siempre tengo esa mala costumbre de seguir leyendo los diarios de Sivar.
Como duele Sivar, incluso de lejos.
La testarudez tampoco creo haberla dejado.
Todavía sigo creyendo que un día voy a cambiar algo, si no cambio.
Hasta sigo citando a Vedder.
Y volví a encontrar a Borges, y a su mejor amigo.
A Joyce también.

Como pasa el tiempo.
Lo bueno, es que nunca me va a pasar.




jueves, 13 de junio de 2013

Mi vida en el café (II)

Hace un tiempo atrás escribí una entrada en este blog, sobre mi vida en el café, era sobre todo una reseña de lo que había sido mi vida profesional en el café. De igual manera lo hice en el blog profesional de la empresa (francés e inglés).
La vida en el café no siempre es simple, un día puede darte una tristeza, y el siguiente te lo multiplica por 10 en alegrías. Hay dos cosas que son seguras en el café: la primera que es un producto noble, que supera casi a cualquiera que lo trabaje… y una segunda, que una vez entras a este mundo, jamás saldrás del mismo, es una pasión que dura toda la vida.
Mi vida profesional en el café, empezó una tarde de diciembre, hablando de como aprendí a andar en bicicleta en un beneficio de café. Continúo en un laboratorio, tostando y catando. Y evoluciono hacia la vida comercial. Algo es claro, de la primera a la última etapa, todas han incluido un componente importantísimo, hablar de café. Hablar de verdad.
Hay cosas que son difíciles de vivir, cuando estas al medio del camino. Unos precios bajos favorecen al tostador, a sus consumidores… esos mismos precios, si son demasiado bajos, matan a un productor, su familia y la gente que vive detrás de ellos. Un mercado especulativo y ridículo como el de hoy, le hacen daño a todo el sector. Nunca voy a entender la especulación, nunca voy a entender como un producto tan noble tenga su hogar en la bolsa, y que su precios, sean decididos por gente que nunca en su vida ha agarrado una cuchara para catar un café.
El mercado de café es muy difícil de entender, a veces ni siquiera hay que intentar comprenderlo, no tiene sentido.
Por el otro lado, y sobre lo que más me gusta hablar, el café es un producto noble. El café es un producto que te regala amigos para toda la vida, que te permite conocer personajes a quienes admiraras toda la vida. El café, es un producto que va a entrar en tu vida, que se vuelve parte de ella.
Lo bueno de tener sueños, es que te permiten soportar cualquier adversidad para conseguirlos.


De esas revanchas de la vida

Cuando terminé el colegio, quería estudiar literatura. Caminar la adolescencia con Salinger, Hesse, Wilde y Dostoievski te crea ideas. Ideas de vida demasiado peligrosas si vivís en un país pobre,  donde es pecado no hacerte ingeniero si tenés las mejores notas en física y química. De haber vivido en un país desarrollado, a lo mejor hubiese seguido ese sueño de ser escritor y periodista, de esos cínicos, como Vian o como Bierce. Nunca sabré que hubiese devenido de seguir este camino, para consolarme, a veces pienso que siendo un escritor hubiese escrito un libro sobre el café (las pasiones de la infancia nunca mueren), pero que sabiendo tan poco (profesionalmente) del café, a lo mejor no hubiese pasado de ser un libro bien escrito, con información técnica risible para un profesional… que consuelo, ja.
Pero bueno, la vida te da revanchitas. Hace poco más de un año comencé un proyecto de comunicación en la empresa. Bien entendido, las redes sociales (Facebook, Twitter, Blog…). Desde que lo empezamos, ha sido uno de mis grandes placeres, desarrollar escritos, que al día de hoy todavía me impresiona el alcance que han tenido en Francia y Europa. Tanto ruido hemos hecho, que hasta nos han publicado en revistas de prestigio en el mundo del café (Roast Magazine, Tea and Coffee Trade Journal, etc…).
Un día de bonheur, una noche larga, y un artículo madrugador publicado gentilmente por Aida (que motiva a cualquier persona que se va a considerar siempre una joven promesa… o un ingeniero que a pesar de tener su cartón hace más de 5 años, como Hans Castorp, en su cabeza aun no empieza su ingeniería), me dieron esas chispitas que me hacían falta para volver a darle unas palmaditas a mi blog…





domingo, 28 de abril de 2013

Life is good when you learn to smile

Hoy es de esos días,
que lo veía lejos en llegar.

Lo veía venir, con miedo.

De esos días de regreso de un viaje,
donde el cansancio es mayor,
que los errores que pueden encontrarse
en este escrito de clavier français.

De esos viajes,
que descubres que tus capacidades lingüísticas,
se mantienen al mismo ritmo
que tus ganas de hablar café.

Hoy es de esos días,
que te das cuenta que los ataques constantes a tu "suerte",
son una exageración;
y que aun eres capaz,
de despertarte en la estación correcta,
después de dormirte en el tren que no debías
y sin la ayuda de la alarma que no pusiste,
para tomar el avión,
al que ibas con retraso.

Hoy es de esos días,
que recuerdas que tu trabajo,
es mas que defender un producto noble,
es defender y rodearte, de gente noble.
Gente, a quienes llamaras amigos.

Hoy es de esos días,
que te sientes el hombre mas afortunado del mundo,
por tener la dicha
de haber encontrado todos los "por qué",
para soportar cualquier "cómo".

Hoy es de esos días,
que te das cuenta,
que cualquier esfuerzo y adversidad que enfrentes en esta vida,
bien lo vale esa sonrisa que te ve llegar...
de un día como estos.



Imagen utilizada sin la mas mínima autorización de Manue.


martes, 22 de enero de 2013

No tieneeessh remedio


De niño jugaba en un patio de café, a saltar ladrillos, y si fallaba alguno me ponía penitencias imaginarias, sobre esto o aquello que me ocurriría en mi futuro. Y no dormía casi, pensando que eso futuro pudiese ser real.  En estos últimos días (o meses) ciertos sucesos me han dado a pensar, y pensar, sobre el futuro, sobre el presente y nuestro actuar. Estos hechos, ls dividiré en dos temas (que a lo mejor bifurcan?):

El olvido de los póstumos disimulados

En un mismo mes, dos eventos se agruparon para formular este título.
El primero de ellos, cuando conocí en un viaje de trabajo, a uno de los más grandes profesionales que existen hoy en día en el sector en el cual me desarrollo, y las conversaciones que llegue a tener con él, me dieron mucho en que pensar y hasta cierto punto, me hicieron reflexionar o cuestionarme sobre muchas cosas que daba por ciertas. “En estos días cualquier imbécil se llama un profesional de nuestro métier, todos admiran a estos, y los que algún día de verdad hicieron algo por el mismo, de esos nadie dirá nada, nadie los recordara” a lo mejor no transcribo exacta la frase que me dijo, pero creo que el fondo de su pensamiento, si lo dejo intacto. Y la verdad me parece triste, pues creo que para los que si lo vale, el olvido de estos personajes nunca será opción. Aunque a lo mejor, el recuerdo de estos, no abone tanto a la historia, a esa que cuenta en estos días.

El otro suceso, menos trascendental, quizá, recibí un regalo: el homenaje a Agustín Lara de Natalia Lafourcade. Viendo el DVD, estuve a punto de llorar. Primero, lo evidente, por el trabajo tan bonito que hizo. Y segundo, de pensar lo mucho suyo que me perdí, a pesar que lo escuché por mis papas, a pesar que no soy un niño de la generación arte resumido… cuantas generaciones más lo escucharan? Cuantas sabrán al menos su nombre?

Las flores del estiércol

“There is a moment, immediately before life becomes no longer worth living, when the world appears to slow down and all its myriad details suddenly become brightly, achingly apparent.”

El día que Aaron Swartz se suicido, pasé leyendo un poco su blog, y esa frase de una entrada llamada “A momento before dying”, me marco de sobremanera. Me identifiqué con ella, no desde el punto de dejar de creer en la vida, sino ese sentimiento de desesperación, de decepción, por estar en tiempos tan decadentes. Donde hay pocos méritos. Los que lo merecen, son ignorados. Y cualquier mérito banal, es sobredimensionado. No me sentí identificado por el hecho de creerme un genio como él en vida lo fue, pero si por el hecho de haberme paseado por grandes universidades del mundo, para encontrarme únicamente con idiotas. Idiotas con egos únicamente comparables a sus frustraciones. Esa decepción que aparece el día que te das cuenta, que no existe sociedad o institución alguna, mas desarrollada que el individuo mismo. Una chica comentaba esta entrada, y decía que esas luces que brillan, en un mundo tan obscuro, lo mejor que puede pasarles, es que se apaguen. Es un sentimiento triste, derrotista. Del cual no soy partidario.

Podemos cambiar algo no cambiando nosotros mismos como diría Vedder? 
Sigo siendo fiel creyente de ello.

Que nos queda en este mundo?

Observar, escuchar y luchar. 

Algunas veces podrán faltar motivos. Pero lo mejor, es que se le meta a la cabeza que nos sobran.











viernes, 2 de noviembre de 2012

El Salvador… (Inserte el adjetivo, pena, insulto, etc que crea más conveniente)


El día de ayer me levanté leyendo la triste noticia de una joven asesinada en El Salvador, una más de esa larga lista, que a veces: se niega, se esconde, se maquilla y en definitiva, se ignora.
Desde hace dos años estoy lejos del terruño, y a veces creo han sido suficientes para hacerme olvidar una de las razones principales por las que decidí partir. Parece que algunos días, solo recuerdo los lugares bonitos, la familia, los amigos, los buenos momentos… y con justa razón, de repente una noticia como esta, me baja de esa nube, y me recuerda, aquel temor interminable que es vivir en un país salvaje, como el nuestro.
El Salvador me duele. Me duele lo que creamos. Me duele que no despertemos por más horrible que sea la situación. Me duele que la gente sea tan conformista y se quede en el simple “no me va a pasar a mí”. Me duele porque sé que no hay manera de cambiar esa actitud de las personas, la segunda y quizá definitiva razón, que me movió a tomar esa decisión de agarrar la maleta.
En El Salvador todo va mal, todos los índices nos golpean, la criminalidad sigue campeando, los políticos los elegimos cada día más idiotas y sobre todo, más inmorales (izquierdas de caviar y Ferrari, derechas ajenas a la sensibilización, centros inexistentes, aprovechados por doquier). A veces para cambiar una sociedad, no hay más que refundarlas. Hace tiempo que tocamos fondo, y seguimos escarbando para descender aun más, y más, y más… que nos falta?
Me duele ser tan pesimista en cuanto a mi país, me duele por aquello que mi familia y amigos están allá, pero me duele, sobre todo, porque conozco a los salvadoreños, y sé que nadie hará nada para cambiar la triste situación actual.
Estas líneas, no son nada más que un grito de frustración de un Jazario, frustración de ver mi país en ruinas, y egoísmo quizá en el fondo, de al menos decirme, que no fui conformista de esa situación.

lunes, 13 de agosto de 2012

Desata la corbata de la ignorancia


Cada vez que un libro de Paulo Coelho es leído, un chino se vuelve ludópata. Piénsalo.

Cada vez que una canción de Marc Anthony es coreada, un niño de 7 años toma una chocolatina cortada. Piénsalo.

Cada vez que se vende un disco de Shakira, un oso polar muere ahogado junto a su cría. Piénsalo.

Cada vez que Ricardo Arjona es considerado como un ícono de la trova latinoamericana, se agrega una cucharada de azúcar a una taza de café. Piénsalo.

Cada vez que se compra una cerveza Corona a precio de una cerveza belga, una hectárea de bosque es deforestada en el Amazonas. Piénsalo.

Cada vez que se conoce a un latino y se le pregunta si le gusta “Aventura”, un hippie es considerado como una persona culta y conocedora de las artes. Piénsalo.

Cada vez que se trata de indagar más allá en unas líneas de Dan Brown, un hipopótamo bebe es devorado por un cocodrilo. Piénsalo.

Cada vez que se agrega coca-cola a un whiskey, un stand de literatura clásica es reemplazado por otro de libros con títulos en letras grandes y brillantes. Piénsalo.

Cada vez que una discusión en twitter se convierte en una disputa de correcciones ortográficas, una ex-reina de belleza gana un cargo de elección popular. Piénsalo.

Cada vez que se monta una exposición de arte moderno, una persona se golpea un dedo del pie con la pata de la cama al despertarse. Piénsalo.

domingo, 5 de agosto de 2012

Hijas De Lilith


Cuenta una leyenda, cuya veracidad no me importa, que en un cuarto de algún hotelucho de las Ramblas, Auserón escribiendo su “Negra flor” se sintió cantautor, e incluso, heredero de Serrat. Esta noche, en un bar latino frente a la Bastilla, me siento un poquito periodista y heredero de… del cinismo de Bierce, vamos a decir.
Tres chicas que hablan nuestra lengua se adueñaron del ambiente bohemio parisino, y a fuerza de puro talento musical, casi como esa imagen de Gargantúa sonando las campanas de Notre-Dame, Carla Morrison, Natalia Lafourcade y  Russian Red han vuelto las vistas francesas girar hacia ellas.
La ubicación en sí del café de la danse, es precursor de una nube de mística, escuchar acentos latinos y españoles en una fila, no hacen más que acrecentarla. Una española y una italiana a mi lado auguran el enorme futuro que les espera a sus compatriotas… que parten a Australia; y dos chicas, una boliviana y otra colombiana (artistas según me comentan), buscan a alguien que pueda financiarles un video. Son más de las siete y media y la gente empieza a impacientarse, en un par de minutos las puertas estarán abriéndose, y esta impaciencia no será más que un recuerdo, casi tan efímero, como el afiche de Jean-Luc Mélenchon que se desprende de la pared.
“Do you say merci, right?” comienza diciendo Carla Morrison, agradeciendo al público por su presencia, y una chica le responde “Decí gracias, que te entendemos”… “A chingada, han venido mexicanos”.
Al escuchar el apellido Morrison pocos podrían imaginar a una mexicana, sin embargo, al conocer un poco su historia personal, incluyendo capítulos de inmigración hacia los EEUU, nadie dudaría sobre lo que dice en su pasaporte.
En el escenario, Carla tiene el dominio de alcanzar tantas tonalidades de voz, casi o un poco más, como un francés de diferenciar distintos quesos.
“Do you know what a Rancherita is?” preguntaba al público, “then you will see”. Unos instantes más tarde tenía a todo el público moviéndose al ritmo de su “Hasta la piel”, segundo sencillo de su álbum “Déjenme llorar”.  

“I would like to sing this with one of my best friends in the world” decía antes de despedirse, esto en referencia a Natalia Lafourcade y la canción “No viniste” que interpretarían juntas. Natalia Lafourcade en el 2009 se ofreció a ayudar en la producción del disco de Carla, únicamente por considerarse “su fan”.
“Nati te quiero” gritaba una chica ante la entrada de Natalia al escenario “Yo también te quiero” le respondía, y hacía reír a todo el público. Hay artistas que interactúan mucho con el público, y esta Natalia.
“My name is Natalia and I’m from Mexico city” e iniciaba con una de sus viejas y conocidas canciones, contándonos que a veces amar a alguien duele, aunque se le quiera de aquí a Marte.
“Yo les traía preparado algo, pero ya que escuché que me la pidieron por ahí” y comenzaba a cantar su versión tan, como dirían los franceses, mignonne del “Pato”. Dos minutos más tarde, un anfiteatro casi en su totalidad de franceses, se encontraba coreando “cuicuicuinarara”.
Antes de terminar con algunas “Cursis melodías”, Natalia nos interpretaría y daría la primicia, que en su nuevo álbum próximo a salir “Mujer divina” incluiría una versión de  “La fugitiva” de Agustín Lara.

Si los Héroes del Silencio fueron capaces de hacer cantar en español a los alemanes, he sido testigo de cómo Russian Red es capaz de poner a cantar en inglés a los franceses. Lo de Russian Red, le viene del color de su lápiz de labio, su nombre es Lourdes Palacios, vocalista y guitarrista, a quienes muchos han llegado a llamar la “PJ Harvey” española.
Al público se refiere en francés, y sus canciones son todas en inglés, sin embargo nos lo confirma “Je suis de Madrid”, en caso lo dudásemos. “¡Que viva Madrid!” le grita un espectador de entre el público, a lo que Lourdes responde “Moi, j’aime Paris”, y da inicio a “Tarantino”, de su álbum “Fuerteventura”. 
“Peux-tu nous expliquer tes instruments?”, inquiere Lourdes a su vocalista sobre sus instrumentos, pues es muy curioso ver que en su pecho cuelga una especie de “rallador de queso” (como alguien del público sugirió) con unas latas de aceitunas colgantes. “Creamos instrumentos, además de la música, 100% spanish”… seguido a su explicación, logran el máximo de éxtasis en el público, interpretando “Cigarettes.

“Il fait chaud ici” comenta Lourdes, y alguien expresa el sentimiento de muchos de los que estábamos ahí “c’est à cause de toi”. Russian Red es fresca e innovadora, atrevida y con un talento innegable,  muchos desde ya, están seguros que esta española que canta en inglés, además de con obvias influencias inglesas, marcará historia en la música. Entre estos, me incluyo.
Si usted creía que no existe algo más sexy que una mujer que escribe, probablemente no haya visto en escena a una mujer músico. Creo que estas, son las hijas predilectas de Lilith.

viernes, 20 de julio de 2012

Life in coffee

"I have measured out my life with coffee spoons."-T.S. Eliot

Definition of coffee according to the Oxford Dictionary

noun

[mass noun]
  • 1a hot drink made from the roasted and ground bean-like seeds of a tropical shrub:a cup of coffee[as modifier]:a coffee pot
  • [count noun] a cup of coffee:we went out for a coffee
  • coffee seeds roasted and ground, or a powder made from them:a jar of instant coffee
  • a pale brown colour like that of milky coffee:coffee-coloured skin
  • 2the shrub which yields coffee seeds, native to the Old World tropics.
    • Genus Coffea, family Rubiaceae: several species.


Third wave of Coffee in France, with Le Fin Café

Iris from Coffee-Tech of Israel

MV Coffee from Czech Republic

My dad's, where all started

With 2011's World Barista Champion Alejandro Mendez
Learning the croatian way of drinking coffee, at Split (about 1 hour to have an espresso).

Coffee is a universe of infinite possibilities 
And even if never seen before snowing, I've already seen coffee flowering

"You ask me for a contribution
Well, you know
We're doing what we can"